Noticias

Un viaje interminable para recorrer parte del mundo vinícola de la mano de Pedro Olivares y sus vinos BIO.


Un nuevo descubrimiento. LA BOBASTRELL. DESDE EEUU A AUSTRALIA

Aduciendo al mundo del vino, encontrar nuevas vocablos puede ser fácil si eres capaz de poner pie en cientos de viñedos en el mundo. Hoy bajo ese prisma nace una nueva e inexistente: BOBASTRELL.

 

Todo comenzó, years ago,  deambulando por los remotos paisajes de Australia y Nueva Zelanda, el mundo al revés.

 

El ímpetu que existe en estos maravillosos parajes, exóticos para el Europeo, al respecto del mundo del vino, es de inigualable adoración.

 

En cada uno de los viajes en los que me adentraba en estos países, llenos de uniones majestuosas entre infinidad de culturas, me he sentido más idolatrado por mí mismo que en cualquier otra frontera o control de aduanas que he atravesado en las numerosas excursiones vitivinícolas que he realizado.

 

Indicar  que eres enólogo Español, Europeo, genera una expresión facial de admiración en el propio  agente aduanero y que te  da la bienvenida.

 

Esto te  hace entrar con muy bien pie, aunque eso sí, debes de llevar una calzado con el que no hayas pisado en otro viñedos de otros continentes. Si no es  así, no puedes continuar en tu trayecto.

El cuidado por lo suyo es máximo y no permiten penetraciones transportadas en la suela de los zapatos de posibles hongos, insectos, etc.. que procedan de otras suelos vitícolas.

“Its true”.

Bobastrell

Después de avión y avión y de haber aterrizado, en la propia Australia, en muchos mundos diferentes, cada bodega tiene su idiosincrasia, su estilo, su sala de cata, su sommelier, su restaurante su…tantos “sus” que me impresionaba en mis primeros viajes.

 

Allí he descubierto que no hay que tener prejuicios por ninguna zona vitícola, variedad de uva, en la diversidad está el gusto, hay infinidad de estilos e infinidad de variedades. No es difícil ver como en una misma sala de cata de una sola bodega,  puedes hacer un recorrido, catando, por todo el mundo. Poseen todas la variedades, entre otras, desde el Spanish Tempranillo, pasando por el Nebbiolo Italiano, el Shiraz que han hecho suyo y la Riesling más extraña que puedas haber catado nunca elaborada en un clima mediterráneo en South Australia, por  ejemplo.

 

Pedro Olivares conquistado Sidney

Pedro Olivares conquistado Sidney

Esto es grande!!!! Es diverso, es de todo y hay de todo.

 

Dando un saltito, a tan solo unos cuantos miles de km, pero en el mismo universo descrito, en Nueva Zelanda, disfrutas de lo lindo con la Pinot Noir, la Suavignon Blanc,…. uff, qué experiencias.

 

Fue tomando un vino en lago Tanaka, cerca de Central Otago, un paraíso para vivir y para la Pinot Noir, donde contemplando un paisaje cuya perspectiva  mezclaba lo volcánico, con un cielo limpio  y primaveral   de noviembre, se dieron las condiciones de la creatividad.

 

Pedro Olivares sobrevolando la Isla Sur en Nueva Zelanda

Pedro Olivares sobrevolando la Isla Sur en Nueva Zelanda

A este espacio natural, se unió también un poco de añoranza a lo tuyo, a lo cercano, visto desde la lejanía, a una lonchita de jamón, a un buen aceite Segureño, a un poco de tus amigos y por supuesto de tu familia.

 

Todo esto se desató en una energía especial que me ayudó a CREAR una idea que uniera todo ese instante, por supuesto disfrutando de  un buen sorbo vino una buena olfacción mirando al horizonte.

 

La idea:

 

Por qué no crear un vino que represente a mi origen, a mi cultura, con variedades arraigadas en suelos durante décadas y que en cuyo ensamblaje intervinieran diferentes zonas productoras, sin límites fronterizos autodenominados de origen.

 

Por qué no comenzar con el mediterráneo, el mar que influencia de manera extraordinaria nuestro clima y que se extiende con ella tierra adentro, aportando templanza a  las zonas en las que reina.

 

Por mis manos ya habían pasado miles de racimos que sangraban al ser cortados en la vendimia de las variedades Monastrell y Bobal, de Murcia y de Valencia, de Bullas y de Venta del Moro, o al revés para que no haya susceptibilidad.

 

Así lo hice, elaboré cada vino en su región y después con mucha  intención, creé lo que denominé Cuvee Mediterráneo.

 

Fue unos meses más tarde cuando catando con un gran importador Americano, de Seatle, me dijo: Pedro, has inventado una nueva variedad: la BOBASTRELL, acto seguido, disfruté tanto con el recién nacido vino y este Wine Stormnig, que me apropié de ese suspiro de inspiración y apareció esta nueva creación vinícola.

 

Es un vino para quedarse, y desde sus génesis pensé que tenía que tener un compañero, que lo realzara y que lo magnificara. En la excelente añada 2012 estaba la solución, desde lo profundo de la sala de barricas seleccioné una mezcla magistral procedente de varias tonelerías, de las dos variedades Bobal y Monastrell y creé algo muy especial, extrahumano el SUPERBOBASTRELL. Un nombre  que en sí mismo se auto describe.

 

Merece mucho la pena disfrutar de ambos, son únicos e irrepetibles.

 

Seguimos creciendo.

About admin

  •